El pasado - de septiembre, se jugo la final del Mundo Basket. La final fue jugada por España y Grecia, actual campeona europea. Y la campeona del mundo, fue España!
Yo vi el partido en directo, y eso que no me entusiasma mucho el basquet, un partidazo sin lugar a dudas. El partido pintaba mal ya que, al que se considera estrella del equipo y al que le dieron el trofeo MVP del mundial, Pau Gasol, estaba lesionado. Sin embargo, demostraron su calidad en el juego y derrotaron a Grecia por 23 puntos.
No lo puse antes, por no haber encontrado noticias. Ahora ya las hay a patadas, asi que pongo algunas
España abraza la gloria ante Grecia (47-70)La selección se proclama campeona del mundo por vez primera en su historia tras superar la ausencia de Gasol y dejar a los griegos al borde del ridículo
Desde el 3 de septiembre de 2006, los dioses del Olimpo del baloncesto tienen nombre español. Es el de los doce integrantes de la selección nacional, que ayer pasaron por encima del conjunto griego para conseguir una gesta nunca antes lograda: son campeones del mundo. Sus nombres, bañados en oro, quedarán en la memoria colectiva durante generaciones. En particular, el de Pau Gasol, acaso el mejor baloncestista español de todos los tiempos y el jugador más valioso del mundial clausurado ayer en la localidad japonesa de Saitama.
Fue la España más grande jamás vista. Tanto, que se proclamó campeona del mundo sin necesitar a Pau Gasol. Es la estrella, pero no sólo eso: todos sus compañeros le dedicaron la medalla más importante de sus vidas, lo que dice mucho del de Sant Boi de Llobregat. Es insustituible, así que la selección no lo hizo, sino que enjugó su ausencia con la mejor exhibición defensiva jamás vista en el baloncesto de alto nivel, que puso a Grecia -vigente campeona del Europa, el equipo que hizo arrodillarse a EEUU- al borde del ridículo.
El encuentro superó con creces cualquier expectativa depositada en la final de un campeonato del mundo. Fue impresionante por lo espectacular, y sorprendente por la forma en que España borró de la cancha a Grecia, a la que propinó una descomunal paliza para todos inesperada. Frente a las dudas iniciales -los helenos forman un equipo fantástico, la baja de Gasol puede ser determinante-, el técnico español puso en la cancha un equipo que funcionó como una máquina precisa, perfecta.
Sin Gasol, sus compañeros salieron a jugar sin presión, pero con los niveles de motivación por las nubes. Las otras estrellas como Jorge Garbajosa o Juan Carlos Navarro asumieron su responsabilidad y llevaron al equipo en volandas: 20 puntos cada uno, 14 rebotes entre los dos. Felipe Reyes, sin rodaje, cumplió con sus 3 rebotes y 10 puntos. Carlos Jiménez hizo el partido de su vida, y compensó su escaso aporte ofensivo (4 puntos) con 11 rebotes, todos defensivos, una de las claves del partido.
Jiménez y Garbajosa son también culpables de que los pívots griegos quedaran anulados, empequeñecidos ante los españoles, espoleados sin desmayo desde el banquillo por Pau Gasol. Su hermano Marc también se doctoró, y fue uno de los responsables de que el arma secreta de los griegos, Sofoklis Schortsianitis, acabase ayer con 2 puntos.
Las estadísticas personales permiten atisbar, pero no explican lo que ocurrió en la cancha. Los españoles no fueron un conjunto de buenos jugadores, fueron un equipo que se dio un festín de juego a costa de aplastar al rival. Y eso, en baloncesto, se llama defensa. Del trabajo defensivo de los rojos baste un dato: los griegos acabaron la primera parte con sólo 23 puntos en el marcador.
Fue el monumental sacrificio de todo el equipo atrás desde el pitido inicial el que dejó sin argumentos a Grecia. Reyes, sustituto de Pau Gasol, se emparejó con un Lazaros Papadopoulos que no existió. El pívot cordobés, flanqueado siempre por Navarro, consiguió en cada ofensiva abrir una brecha que pronto fue importante (10-18). A Grecia le gusta el ritmo lento, pero tuvo que adaptarse -sin éxito- al patrón español: defensa brutal y velocidad de vértigo en el ataque. Fue magistral, y sin necesidad de que José Manuel Calderón jugase más de 15 minutos en el partido. Un tirón en su tendón rotuliano no le permitió sentarse para no quedarse frío, por lo que presenció de pie la de nuevo fantástica respuesta de los habituales del banquillo.
El final del primer cuarto (12-18) invitó al optimismo. Los griegos debían apretar al inicio del segundo, pero antes de darse cuenta se vieron con un parcial de 0-10 en contra. De película: dos triples de Garbajosa y dos canastas de Navarro pusieron el marcador 12-28. Berni Rodríguez salió a marcar a Papaloukas, y con las ayudas defensivas, el rebote de Jiménez, la dirección de Cabezas, el acierto de Navarro y Garbajosa, y el espíritu guerrero en ambos aros de Reyes, España dio un estirón que ya la colocaba como gran favorita a lo más alto del podio.
Grecia boqueaba asfixiada. Cuatro robos, otro triple -el tercero consecutivo- de Garbajosa y dos canastas seguidas de Jiménez aumentaron la diferencia a 16-35. Pau estaba feliz en el banquillo. Su hermano también había sido superior al bestial Schortsanitis. Una prueba más de que en la histórica final nadie se iba a asustar. Al contrario, Reyes y Jiménez se fajaron en ambas zonas con una garra desconocida hasta hoy: el rebote, dudoso al principio, tuvo un dueño claro, 20 de España frente a los 13 de Grecia al descanso y 42 por 34 cuando concluyó el partido.
Los helenos seguían sin dar noticia de su presencia en la final. Abusaron sin éxito del tiro exterior, pero era la única vía que les quedaba ante una España que reinaba en la pintura, en la propia y en la ajena. Grecia deambulaba a poco más de un punto por minuto, mientras España dictaba cátedra en cada jugada, de defensa o ataque que practicaba. Al descanso, 23-43.
Sin precedentes
Los españoles se fueron al vestuario con la medalla de oro en el bolsillo. En el Saitama Super Arena, muchos se frotaban los ojos. «No he visto una defensa así en mi vida», exclamaba en el descanso el mítico Pedro Ferrándiz, incapaz de calcular la cantidad de partidos que ha presenciado hasta ayer.
Algo tenía que cambiar en la segunda parte. España mantuvo el ritmo y el esfuerzo a pesar de que en el tercer cuarto los griegos tuvieron unos minutos de lucidez, aunque no por méritos propios. Dada la ventaja adquirida, la selección roja se precipitó sin motivo y lanzó demasiados triples sin sentido. A los titulares les había tocado salir de nuevo a la cancha, y fue el único momento en que hubo igualdad sobre el parqué, porque una España ya eufórica cayó en la precipitación: una mala selección del tiro causó que sólo anotasen un triple de seis intentos.
Pudo haber sido la oportunidad de Grecia, pero bajo el aro español una brigada acorazada hacía imposible cualquier intento. Los helenos anotaron en el tercer cuarto sólo 11 puntos. El rebote ofensivo sólo tenía color español, Navarro y Garbajosa recuperaron la puntería desde los 6,25, y a la maniatada Grecia no le entraba una. La defensa zonal española también daba resultado.
El comienzo del último cuarto tuvo el mismo guión. España lanzada y 0 puntos de Grecia en cinco minutos. Con el 36-60, Gasol empezó a enloquecer en el banquillo. Un triple de Navarro a cuatro minutos del final puso la máxima diferencia en el marcador (38-66), y las lágrimas comenzaron a asomar en los ojos del pívot catalán. Cada robo de balón, cada asistencia, cada canasta, suponía una rápida carrera al banquillo para abrazar a Pau Gasol. A su lado, a Carlos Jiménez le superaron los nervios y lloró como un crío. Cuando sonó la bocina final, la generación de oro del baloncesto español hizo honor a su apodo y escribió, de la manera más brillante posible, la más gloriosa página de la historia de ese deporte.
Trece hombres para la historia - as.com Pepu Hernández ha contado con Calderón, Navarro, Carlos Jiménez, Garbajosa y Pau Gasol como quinteto tipo, pero todos han participado del Mundial.
Pepu Hernández
No ha perdido ni un solo partido como entrenador, ya fuera amistoso u oficial, con España. Su sencillez, capacidad de motivación y conocimiento de las capacidades de sus jugadores le han permitido llevar al equipo a lo más alto. Siempre en un segundo plano, cuenta con la admiración de sus pupilos.
4. Pau Gasol
Indiscutible líder y faro de la selección española no ha defraudado en ningún momento. Siempre ha cumplido con brillantez cuando se le ha necesitado. En todos los partidos ha dejado algún detalle de su grandeza. Desgraciadamente para él no ha podido disfrutar de la final en la cancha debido a una lesión, pero nadie duda de que es el mejor jugador de la historia del baloncesto español. De hecho, ha sido nombrado mejor jugador del campeonato.
5. Rudy Fernández
Gran recuperador de balones y con ayudas en el rebote. Sin embargo, su aportación más llamativa han sido sus espectaculares saltos. En colaboración con Sergio Rodríguez han conseguido terminar casi cada partido con un mate tras alcanzar el balón en el aire. En el futuro puede tener más protagonismo. Por el momento, ha sido el encargado de cortar la red de la canasta tras el título.
6. Carlos Cabezas
Parecía que iba a ser el segundo base, pero Sergio Rodríguez contó con más minutos en el campeonato. No obstante, en la final ha sido uno de los jugadores que tiempo ha jugado para aportar sus penetraciones y su capacidad defensiva en el juego exterior.
7. Juan Carlos Navarro
Impredecible para los rivales, ha aportado sus genialidades y su desparpajo, especialmente ante los conjuntos más complicados. No ha entrado en el quinteto ideal, pero por méritos ha sido uno de los mejores del campeonato. Junto a Garbajosa fue el máximo anotador de la final con 20 puntos.
8. José Manuel Calderón
El base titular del equipo destacó en los primeros partidos del torneo, aunque pasó a segundo plano en la fase de eliminatorias, cuando se aplicó en la defensa y en la dirección del equipo. Ante Argentina anotó el tiro libre decisivo.
9. Felipe Reyes
Lesionado en los primeros días debutó ante Japón con una declaración de intenciones en su primera jugada: rebote ofensivo y canasta. Con el pívot en el campo España mejoró notablemente en las capturas bajo los aros.
10. Carlos Jiménez
El capitán de la selección se ha aplicado en lo que mejor hace: las labores de intendencia: Rebotes, robos de balón, marcajes pegajosos… Nunca se arruga y al fin ha subido a lo más alto de un podium en su carrera. A falta de Gasol, se llevó 11 rebotes en la final.
11. Sergio Rodríguez
Cuando llegó al equipo parecía que iba a ser el recambio de Cabezas y Calderón. Sin embargo, Pepu apostó por el singular base y este fue protagonista con sus espectaculares acciones. Su frenético ritmo de juego fue fundamental ante Argentina y redujo sus precipitaciones la dirección para mostrar la clara progresión ascendente que se atisbaba al final de esta temporada en la ACB.
12. Berni Rodríguez
Recambio perfecto en el perímetro, ha añadido su anotación a las características del grupo. En la final se encargó de defender a Papaloukas, el mejor base del torneo, quien acabó sólo con 10 puntos y 3 asistencias. Además, ‘Benna’ se ha llevado el balón del último partido como recuerdo.
13. Marc Gasol
La lesión de Fran Vázquez le abrió las puertas a la convocatoria. Luego convenció a Pepu en los entrenamientos y finalmente fue parte fundamental del juego español tras la lesión de Felipe Reyes. Pepu decía que se corría el riesgo de perder a este jugador para siempre y ha conseguido que aumente su confianza en sí mismo y nadie de dude de su calidad.
14. Alex Mumbrú
En los primeros partidos fue el encargado de mantener el ritmo de anotación cuando se sentaron los titulares. Una vez llegaron las eliminatorias perdió peso en los partidos.
15. Jorge Garbajosa
Comenzó con su habitual brillantez, pero su punto de mira se atoró ante Serbia. Su recuperación fue fundamental ante Argentina y Grecia. Ha entrado en el quinteto ideal del torneo y ha demostrado ser un auténtico pilar del equipo con su juego en el perímetro y su movilidad.
Junto a estos hombres que han sido la cabeza visible del torneo también han estado el resto de auxiliares y miembros de la expedición a Japón: ‘Chichi’ Creus, Rafa Vecina, etc.
La verdad es que con el equipazo que se monto España era clara favorita, aun por encima de los NBA. Tambien tuve la oportunidad de verla y sinceramente pense que Grecia seria un rival complicado pero me parece que exageraron en los festejos al eliminar a E.U.A.
Felicidades a España que con Gasol, Alonso y Nadal estan en los primeros planos del deporte, una lastima que a nivel seleccion de futbol no sea asi.
Ganamos, España, el mundial de balonmano (hace poco, no recuerdo cuanto), gano Alonso el mundial de F1, gano Nadal el Roland Garros y fue 2º mejor tenista, ha ganado el Barsa la champions, el sevilla la Uefa....
España esta arrasando en muchos deportes salvo como seleccion de futbol. Incluso la seleccion de futbol playa tambien suele quedar muy bien situada, por no decir ganar... pero nada, con el futbol, no hay suerte.
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